Historia

Los países de Centroamérica y República Dominicana han emprendido diversas acciones en procura de una integración política, económica, social y ambiental, por lo que se han formulado diversas políticas comunes entre las que se encuentran las relacionadas con el comercio, para tal efecto se han negociado acuerdos comerciales conjuntos con el fin de mejorar las condiciones de acceso a mercados regionales e internacionales, entre estos acuerdos se encuentra el RD-CAFTA y otros que se analizan a futuro como es el acuerdo con la Comunidad Económica Europea.

Algunos estudios sugieren que la cobertura y el alcance de los beneficios y los posibles perjuicios de éstos tratados están sujetos a que las economías de los países sean capaces de facultar a los distintos grupos de la población para hacer frente a los cambios esperados. En consecuencia, la manera en que los países y las poblaciones rurales se beneficien y logren reducir los posibles efectos nocivos derivados de los Tratados de libre comercio dependerá de lo bien preparados que estén para poner en marcha políticas y programas complementarios Esto exige cambios significativos adicionales en la infraestructura imperante de producción y comercio, en el fortalecimiento institucional, en los marcos normativos, en el desarrollo y la innovación tecnológica, y en el mejoramiento de la educación. Por ende, un diálogo permanente con los grupos representantes de los distintos sectores de la sociedad y, en particular, con las poblaciones más vulnerables, constituye un aspecto esencial para que los beneficios esperados de los Tratados de libre comercio incidan con mayor fuerza en el crecimiento y, con ello, beneficien a la población de los países de la región.

Los líderes de las organizaciones de pequeños productores en Centroamérica, concientes de esta necesidad promovieron establecer un entendimiento y una estrategia común para estimular el diálogo con los gobiernos a escala nacional y regional, e inician un proceso dirigido a reforzar sus propias entidades y a establecer alianzas que les permitan incrementar su participación en dicho diálogo

Es así como surge la propuesta de solicitar al FIDA una donación que permita mejorar la capacidad organizacional de las entidades que trabajan a favor de los pobres, de forma que puedan articular y negociar de una mejor manera las políticas relacionadas con los tratados de libre comercio

Para la elaboración de esta propuesta se contó con el apoyo de la Unidad Regional de Asistencia Técnica (RUTA), y se realizaron una serie de consultas con la participación de varias organizaciones centroamericanas, las cuales se resumen en los párrafos siguientes.

Un primer paso fue la preparación, en febrero de 2006, de un diagnóstico sobre las experiencias, oportunidades y restricciones que pueden enfrentar las organizaciones rurales al participar en el diálogo sobre políticas. Este análisis incluyó a 23 organizaciones de los cinco países centroamericanos y confirmó la muy reducida participación y experiencia con que cuentan estas entidades para injertarse en un proceso de diálogo sobre políticas, pero también puso de manifiesto el interés de la mayoría de ellas en elaborar una agenda común para tomar parte en discusiones significativas. Asimismo, para el diagnóstico se recopiló opiniones sobre los mecanismos y las condiciones que deben imperar para propiciar negociaciones exitosas entre las organizaciones campesinas, los gobiernos y otros actores.

Otro punto de partida importante en este proceso fue la participación de líderes de varias organizaciones centroamericanas en el segundo Foro Campesino organizado por el FIDA, en Roma, en febrero de 2006. Este evento estimuló el proceso al promover un intercambio mundial de experiencias regionales y nacionales, así como dando a conocer las distintas posturas y planes de organizaciones existentes en torno a aspectos que comparten con el FIDA.

Por otro lado, la celebración del Primer Encuentro de Organizaciones Rurales Centroamericanas para la Reflexión, el 26 de abril de 2006, en Nicaragua, constituyó otro paso fundamental. El evento fue patrocinado por el FIDA/RUTA, contó con la presencia de veintiún participantes de nueve organizaciones que representaban a los pequeños productores en la región y tuvo como propósito establecer una agenda de trabajo que condujera a la definición de una plataforma regional. Durante el encuentro se examinó la Nota Conceptual preparada por el FIDA y los participantes contribuyeron a elucidar las disposiciones sobre asuntos estratégicos y de ejecución. La necesidad de avanzar en este proceso fue ratificada durante el segundo encuentro con representantes de las organizaciones de Costa Rica, Honduras y Nicaragua, el cual tuvo lugar en San José, Costa Rica, en mayo de 2006.

Otras reuniones tuvieron lugar, la más importante de ellas se realizó en San José, Costa Rica, los días 7 y 8 de septiembre de 2006, que condujo a la firma de una declaración con el nombre de Acuerdo de Santo Domingo de Heredia que reafirma el compromiso de las organizaciones regionales de continuar el proceso con el apoyo del FIDA, este esfuerzo se concretó con la instauración de El Programa Fortalecimiento de las organizaciones rurales para su participación en el diálogo sobre políticas en el contexto del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (CAFTA-RD) -Dialogo Regional Rural-